Narrativa

Historia del arte

Historia del arte

Me gustan los trazos de saliva al dibujar corazones sobre tus pechos, los diseños tribales que mis dedos imaginan sobre tu espalda con los masajes. Eres mi obra de arte más perfecta y, sin embargo, ahora pides rudeza y aventuras peligrosas. Sigues viniendo a mi estudio sin buscar al amante creativo. Ahora soy solo el tatuador. Pedro de Andrés (Ultralas) Micro ganador de Gigantes de Liliput, tema “... »

Sesión de tarde

Sesión de tarde

La sesión de las dieciocho treinta no era, ni de lejos, la favorita de Samuel, pero en algo tenía que matar el tiempo mientras esperaba la hora de la cena. A esa hora tenía una cita muy importante con su escéptica novia, pues le iba a proponer matrimonio después de muchos años de relación. Mientras retiraba la localidad de la taquilla, rió con ganas al imaginar la escena. —¿Le ocurre algo, caballe... »

Los locos

Los locos

Mamá me advirtió de que nunca me acercase a aquella casa, que allí vivían «los locos» y que eran peligrosos, pero salté la verja y entré. Crucé el jardín, abrí una puerta y vi a unos señores en una sala  de paredes blancas mirando la tele, hablando solos o jugando unos con otros. Dije «hola» y empezaron a reír,  dar saltos, aplaudir o a girar como peonzas. Uno me cogió de la mano, varios más se un... »

El chico de los ojos azules

El chico de los ojos azules

Tengo que salir al patio a formar. Siento frío, hay mucha humedad en mi camastro. Mal duermo todos los días entre un mar de  recuerdos, arropado por  sábanas húmedas. Tengo los huesos calados y el cerebro enmohecido por la nostalgia. Viajo por la mente  a la velocidad de la luz, llego a mis orígenes, a aquella humedad especial, confortable y cálida del líquido amniótico. Salto unos años a la humed... »

Hotel Camposanto

Hotel Camposanto

Para volver a casa Carolina tenía dos opciones: el camino largo o el corto pegado a la tapia del cementerio. Si se le hacía tarde, después del baile, tomaba este último. Aquella noche la verja del camposanto estaba entreabierta; suspiros y susurros lastimeros llegaban desde el interior. Corrió en la oscuridad sin mirar atrás, aterrorizada. Contó lo sucedido y pronto fue la comidilla del pueblo. Er... »

Sin noticias de ella

Sin noticias de ella

La conocí en un foro de internet sobre ciencia ficción. Nuestra primera cita en aquel restaurante vegetariano, con la luz tamizada por las velas y el adagio de Barber  de  fondo, versó sobre alienígenas y zombis. Rebeca me hablaba con cierto aire de superioridad desde detrás de unas gafas de pasta negra que le conferían un aspecto de erudita en la materia. Yo la miraba  embelesado, tratando de ave... »

Finisterre

Finisterre

Costa da Morte 2021 Mi señora, Las olas que espuman las rocas, inexorables, son la única constante junto a este que te escribe. La espera se hace eterna, nada puede consolarme. Sentado en esta piedra, con la sola compañía del graznido de las gaviotas, espero tu regreso. A pesar del largo tiempo transcurrido sin noticias de ti, revivo una y otra vez junto a los demás avatares de mi prolongada exist... »

Correspondencia múltiple

Correspondencia múltiple

Jacobo se alegró de que cesara el traqueteo del tren. El olor a carbonilla traspasaba las vendas que le cubrían tanto el rostro como gran parte del cuerpo. Bajaron la camilla con descuido y las fracturas le provocaron un dolor intenso a través del cual le llegaba el bullicio de la estación, un enjambre de soldados que recorría los andenes entre el vapor que exhalaban las ruedas de las locomotoras ... »

Nunca llega la calma

Nunca llega la calma

La niña  se abraza al perro. Tras el temporal  Otto sólo quedan restos de  edificios cuya solidez era sólo  apariencia  y cuerpos  arrogantes que poco antes se creían invulnerables. La pareja  mira al cielo sabedora  de un desenlace inacabado. El cielo acaba por oscurecerse  con rostro de mujer  enfurecida y sonido atronador: —¡Otto, has vuelto a tirar todas las muñecas y las casitas por el suelo!... »

Aguacero interminable

Aguacero interminable

El temporal se hacía interminable y estaban aburridos de esperar a que escampara. La sensación de claustrofobia socavaba el ánimo de la familia con discusiones cada vez más frecuentes. A salvo en su taller, el coronel desoía la llamada de Úrsula para reunirse con ellos a la hora de comer. Aureliano pensó que los pescaditos de oro podían ser los responsables, invocando al agua con su naturaleza acu... »

Página 1 de 18123»