Narrativa

Órbitas divergentes

Órbitas divergentes

Viajábamos por el espacio, girando alrededor de nuestro eje imaginario. Yo, un asteroide mono orbital; ella, una estrella enana capaz de cambiar de órbita voluntariamente. A veces las elegía cerradas, circulares o elípticas; pero cuando deseaba, las cambiaba por otras, con trayectorias hiperbólicas o parabólicas. A menudo, los caprichos gravitacionales nos aproximaban. Entonces nos reíamos, lo pas... »

Destello tóxico

Destello tóxico

Los astronautas disfrutaron de la última luz en el planeta que comenzaban a explorar. Contemplar el efímero resplandor suponía una experiencia en verdad hermosa. Sin embargo, ninguno de ellos pudo contarlo. BALSAMO Micro ganador de Gigantes de Liliput, tema “Luces en la oscuridad” »

Otra Margarita

Otra Margarita

El mentón reposa sobre el broche de la toquilla. Las manos se abandonan sobre el regazo, vencidas por el hierro de las argollas. Se sabe condenada de antemano, antes del juicio que espera con resignación, ajena a los ojos de sus custodios, rancios alientos de tabaco y vino con capote verde. Resbala la mirada por un vestido tan deshecho como sus esperanzas. La única venia que espera del juez es que... »

Deborah

Deborah

Krant la conoció en una discoteca. Una chica francesa rubia y espigada,  de cuerpo espectacular. Alguien los presentó, bailaron y terminaron sentados en un sofá, hablando a gritos para desligar sus voces de las de un reggaetón machacante. »

La gente que brilla

La gente que brilla

Tenía la certeza de que me tomaría por loco. Nunca me habían gustado los psiquiatras a quienes consideraba más alucinados que muchos de sus pacientes. Sin embargo, no me quedó más remedio que lanzarme. —Cuando era niño, mi madre venía a darme un beso al acostarme, y siempre me hablaba de la gente que brilla, sobre cómo hallarlos. Tengo cincuenta y siete años y sigo buscando. En las calles, cuando ... »

Monólogo

Monólogo

Doce de la noche. Seis horas para el relevo. La sala principal está tranquila. Los ordenadores apagados. Los teléfonos en su sitio. Las mesas ordenadas. Una silla por cada plaza y en cada plaza. Las persianas, perfectamente desplegadas, impiden la visión del exterior… Sí, el edificio suena. Se nota mejor cuando los empleados imponen el silencio con su ausencia. Regresarán a las ocho. Hay muchas em... »

Último tango en París

Último tango en París

Desde el interior de la trinchera, Pierre oyó la orden del general: «¡Alfa-Tango, retirada!». «¿Falda Tango?». Esas palabras le transportaron de vuelta a Paris, a la danza con Amelie y su vestido ceñido a las caderas. Ella le robó el corazón. La bala, su vida. Helena Andrés Micro ganador de Gigantes de Liliput, tema “el tango” »

Milagros, los justos

Milagros, los justos

El embalsamador jefe, agotado, dejó caer el frasco de ungüento sobre la mesa de operaciones. «No puede ser, logré este puesto porque jamás he fallado en mi labor», masculló. En veinticinco años de carrera, solo había obtenido menciones y parabienes. Sin embargo, con el diácono habían fracasado todas sus técnicas, tanto las clásicas como las innovadas por él mismo. Una sospecha se hizo hueco en su ... »

Ilusiones

Ilusiones

Cuando Marcelo cerró la barbería debido a una larga enfermedad, me vi forzado a buscar peluquerías unisex impersonales; lugares hostiles y fríos donde buscaban una cámara oculta cuando les pedía el tupé a lo James Dean en la película Gigante. Por eso, el día que se curó y reabrió  el negocio, no solo recuperé la ilusión por mi tupé sino que volví a reencontrarme con sensaciones olvidadas, como  la... »

Pompas fúnebres

Pompas fúnebres

La sensación de sequedad en la garganta hizo que despertara y abriera los ojos, aguzó los cinco sentidos en aquella penumbra oscura que invadía todo el espacio. Al menear los dedos de los pies, se imaginó tumbado. Sin acierto, pensó el motivo por el cual permanecía en aquella posición. Separó las manos del abdomen y ambos codos topetaron en los laterales de madera produciendo un hosco sonido que l... »

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