Narrativa

Hotel Camposanto

Hotel Camposanto

Para volver a casa Carolina tenía dos opciones: el camino largo o el corto pegado a la tapia del cementerio. Si se le hacía tarde, después del baile, tomaba este último. Aquella noche la verja del camposanto estaba entreabierta; suspiros y susurros lastimeros llegaban desde el interior. Corrió en la oscuridad sin mirar atrás, aterrorizada. Contó lo sucedido y pronto fue la comidilla del pueblo. Er... »

Sin noticias de ella

Sin noticias de ella

La conocí en un foro de internet sobre ciencia ficción. Nuestra primera cita en aquel restaurante vegetariano, con la luz tamizada por las velas y el adagio de Barber  de  fondo, versó sobre alienígenas y zombis. Rebeca me hablaba con cierto aire de superioridad desde detrás de unas gafas de pasta negra que le conferían un aspecto de erudita en la materia. Yo la miraba  embelesado, tratando de ave... »

Finisterre

Finisterre

Costa da Morte 2021 Mi señora, Las olas que espuman las rocas, inexorables, son la única constante junto a este que te escribe. La espera se hace eterna, nada puede consolarme. Sentado en esta piedra, con la sola compañía del graznido de las gaviotas, espero tu regreso. A pesar del largo tiempo transcurrido sin noticias de ti, revivo una y otra vez junto a los demás avatares de mi prolongada exist... »

Correspondencia múltiple

Correspondencia múltiple

Jacobo se alegró de que cesara el traqueteo del tren. El olor a carbonilla traspasaba las vendas que le cubrían tanto el rostro como gran parte del cuerpo. Bajaron la camilla con descuido y las fracturas le provocaron un dolor intenso a través del cual le llegaba el bullicio de la estación, un enjambre de soldados que recorría los andenes entre el vapor que exhalaban las ruedas de las locomotoras ... »

Nunca llega la calma

Nunca llega la calma

La niña  se abraza al perro. Tras el temporal  Otto sólo quedan restos de  edificios cuya solidez era sólo  apariencia  y cuerpos  arrogantes que poco antes se creían invulnerables. La pareja  mira al cielo sabedora  de un desenlace inacabado. El cielo acaba por oscurecerse  con rostro de mujer  enfurecida y sonido atronador: —¡Otto, has vuelto a tirar todas las muñecas y las casitas por el suelo!... »

Aguacero interminable

Aguacero interminable

El temporal se hacía interminable y estaban aburridos de esperar a que escampara. La sensación de claustrofobia socavaba el ánimo de la familia con discusiones cada vez más frecuentes. A salvo en su taller, el coronel desoía la llamada de Úrsula para reunirse con ellos a la hora de comer. Aureliano pensó que los pescaditos de oro podían ser los responsables, invocando al agua con su naturaleza acu... »

La leonera

La leonera

Abrí la puerta con desinterés y me quedé perpleja, no pude evitar quedarme unos segundos, o minutos, no lo sé, contemplando aquella escena. En aquel ínfimo cubículo una orgía se mostraba ante mis ojos. La rubia con el pelo enredado tenía sobre su pubis la cara de aquel tipo castaño con media melena, y sobre este se tumbaba el moreno repeinado. En la esquina de la izquierda una oriental con el pelo... »

Laplana

Laplana

Bola tres amarilla lisa  a tronera media derecha. El polvillo de la tiza azul resbalaba incluso hasta los zapatos relucientes de Ernesto Laplana. Un ojo verde y otro azul. A lo Bowie, todo el mundo se lo decía. Como quien tiene un galgo y todo el mundo quiere acariciarlo. Tienes los ojos de Bowie. Sí, pero yo no soy glam, hermano. Yo soy Ernesto Laplana, cantante de la orquesta Los zafiros, que en... »

El dedo de Erika

El dedo de Erika

Cuando me desnudo en la cabina fría y me pongo sobre la plataforma giratoria, me acuerdo de mi gata convertida en una bola blanca de pelo, arrullándome y dándome calor en la cama, tan suave, tan frágil, tan pequeña, tan cabrona y despegada a veces. Y de Erika cuando viene a casa al amanecer y nos metemos un tripi y una copita de cava y recordamos nuestras noches locas, nuestras miserias, nuestros ... »

Cuestión de sensatez

Cuestión de sensatez

Mientras desembala el paquete reflexiona sobre la fiebre consumista de las sociedades modernas. Lamenta el comportamiento de sus amigas, sin ir más lejos, quienes todos los eneros llenan sus casas de artículos inservibles como si el despilfarro de las navidades no hubiera sido suficiente. Orgullosa de su adquisición a mitad de precio, cuelga en el armario  el chaleco recién llegado desde China env... »

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