El burdel del infierno

El burdel del infierno

Mesalina, la madamme, muestra a Luzbel la última incorporación al lupanar, una exuberante joven, de pechos turgentes, como a él le gustan. Suena una canción. Las notas se deslizan salvajes por la estancia, hasta enredarse en los bucles del cabello de la doncella que, seducida por la música, deja caer las sedas que cubren su cuerpo perfecto. Luzbel observa sus evoluciones, pero pronto pierde interés y se recoge en un mutismo absoluto.

—¿Qué he hecho mal? —pregunta asustada la nueva meretriz, mientras se imagina a sí misma padeciendo los más horrendos tormentos por culpa de su error.

—Nada… —responde Mesalina. —Luzbel se ha enamorado de una mortal y en su infierno particular sufre el mayor de los castigos: la esperanza.

Mari Carmen Azkona (Atxia)

Micro ganador de Gigantes de Liliput, tema “Infierno”

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