Los despistes de Marisa

Los despistes de Marisa

Marisa charlaba con una amiga y yo no les prestaba atención; solo tenía ojos para la extraña puerta que veía girar y girar tragándose todo lo  que se interponía en su camino. Temblando, esperaba que pasáramos  de largo, porque conociendo a Marisa  sería lo mejor para mí. No tuve suerte. Marisa se despidió  y corriendo se coló por la estrecha abertura; yo no pude seguirla. La puerta giró y me quedé pegada al cristal, ahogándome con el collar de diamantes que me había regalado por olvidarse de mí en un taxi.

Hoy, en el cementerio de mascotas, llora afligida mientras colocan sobre mí una lápida. Esta vez su despiste no podrá resarcirlo ni con una galleta de solomillo ibérico.

María Dolores Jiménez García (Mariló)

Micro ganador de Gigantes de Liliput, tema “puertas giratorias”

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