Materia orgánica

Materia orgánica

Soy la doctora del Val, forense del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses del Ministerio de Justicia. Paso el día entre cadáveres, peso y mido órganos, busco señales y marcas en los cuerpos, evidencias que conduzcan a alguna conclusión. Aunque ya casi estoy en los cincuenta no llevo muchos años en esta actividad, pero sí los suficientes como para haber visto el resultado de homicidios, suicidios, negligencias médicas, accidentes. Me ocupo de los casos sospechosos de muerte violenta, accidental o por causa no natural que necesiten investigación legal.

De mi peritaje depende que alguien pueda o no ir a la cárcel, la honorabilidad de un presunto culpable o la culpabilidad de un presunto inocente. No podría perdonarme un error. Otro no. Cometí uno en el pasado que dejó impunes los crímenes más atroces que jamás he visto. Pero eso fue en otro tiempo, en otra actividad de mi vida que prefiero no recordar.

Esta tarde hemos traído a la morgue dos cuerpos, cada uno en su bolsa negra. Estaba revisando las notas que había tomado en la escena mientras descubría el primero de ellos:

Exp. 0391. Claudia Petrescu. Mujer. 26 años. Nacionalidad rumana. Signos de violencia en cuello, rostro, tronco y extremidades superiores. Herida de arma de fuego en abdomen sin orificio de salida. Marcas de heridas antiguas. Casquillo de proyectil, calibre sin determinar, a 60 centímetros del cuerpo. Se encontraba en su vivienda calle Potosí, 25. Posible caso de violencia doméstica. Hora aproximada de la muerte: 14,30 de hoy.

Mis ayudantes sacaron a Claudia de la bolsa y la depositaron sobre una camilla del laboratorio.

Exp. 0392. Varón adulto sin identificar. Caucásico. Rostro desfigurado por posible quemadura de aceite hirviendo. Presenta dos heridas localizadas en región parietal izquierda y derecha respectivamente que pueden ser orificios de entrada y salida de proyectil. Revólver 38 corto en mano derecha. Casquillo de proyectil a 10 centímetros de su cuerpo. Se encontraba en vivienda calle Potosí, 25. Presunto agresor de la víctima 0391. Hora aproximada de la muerte: 14,30 de hoy.

—Bajad a la mujer a la cámara. Empezamos por el varón, a ver si conseguimos identificarle. Subidle a la mesa, quitadle la ropa y clasificadla. Yo llamo al inspector Márquez para que me envíe las fotos de la escena y su informe.

Mis ayudantes se pusieron a trabajar de inmediato. Me dirigí a mi escritorio para realizar la llamada y dejé un mensaje en el buzón de voz de Márquez mientras me recogía el pelo y me iba poniendo el atuendo de intervención.

Empecé con la inspección, a tomar muestras del fluido que le había abrasado el rostro y a limpiar meticulosamente lo que quedaba de él intentando no tocar los orificios de bala de los laterales. Al acercarme tanto tuve una visión repentina del que fue el propietario de aquella cara. Me alejé de golpe. Me entró una náusea.

—¡Salid! ¡Ya!

Eché a mis ayudantes de la sala. A solas le giré el cuello ya casi rígido y encontré el tatuaje de su nuca. Fui directa al antebrazo izquierdo y encontré otro tatuaje que rezaba: “No hay más suerte que aquella que te fabricas”. Levanté la sábana que le cubría los genitales y ya no me quedó ninguna duda.

—Sargento, me alegro de verte. Muy valiente lo de reventarte los sesos. Al final el tiempo pone a cada uno en su sitio ¿verdad? Lo de Bosnia, las violaciones, robar las pruebas que os incriminaban a ti y a tus amiguitos aprovechándote de nuestra relación. Sí, te expulsaron del ejército, y de paso yo también perdí mis galones. Siempre fuiste un violento pero además te convertiste en un borracho. Jovencitas centroeuropeas, chanchullos turbios. ¿Cómo pude enamorarme de ti? Fuiste mi gran error. Pero aquí estas. ¿Es esta la suerte que te has fabricado? Materia orgánica en proceso de descomposición.

Sonó mi móvil.

—Márquez. No, no me envíes nada. Voy a pedir al juez instructor que reasigne la investigación a otro forense. He identificado el cadáver del varón. Es el ex sargento Luis Aguirre Martín.

 Laura Aparici (Anita Cooperman)

Relato ganador de El Tintero Virtual, tema “Reencuentro”

 

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1 comentario

  1. Profile photo of Vichoff

    Vichoff - 3 marzo, 2016, 10:10 pm ResponderReportar usuario

    Enhorabuena, Laura. Toda una novela negra en cuatro mil caracteres.
    ¿Me permites una sugerencia? Cambia el “…hemos traído…” por “trajimos”. Lo digo porque el primer verbo da la impresión de una narración en presente que choca con el uso posterior de verbos en tiempo pasado (“…sacaron a Claudia de la bolsa…”, “… se pusieron a trabajar de inmediato…”). Si usas “trajimos” sitúas claramente la narración en pasado y el resto no se descuadra.

    Un abrazo y enhorabuena otra vez.

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