Pompas fúnebres

Pompas fúnebres

La sensación de sequedad en la garganta hizo que despertara y abriera los ojos, aguzó los cinco sentidos en aquella penumbra oscura que invadía todo el espacio. Al menear los dedos de los pies, se imaginó tumbado. Sin acierto, pensó el motivo por el cual permanecía en aquella posición. Separó las manos del abdomen y ambos codos topetaron en los laterales de madera produciendo un hosco sonido que le incomodó. Saboreando la hiel de la desesperación, abrió la tapa y el resplandor externo provocó que cerrara los ojos. Escuchó una voz conocida:

—La próxima vez que vengas con resaca, métete en otro sitio, tenemos que llevar el ataúd al asilo, ha llamado la superiora; ha fallecido una anciana.

Llorens Bustos Fernández

Micro ganador de Gigantes de Liliput, tema “Oscuridad”

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