Progreso

Progreso

Los extranjeros llegaron un día de pronto al poblado. La gente sencilla les acogió como solía, ofreciéndoles un agasajo de bienvenida, agradeciendo a los dioses la novedad. Tan pobres como eran, aquella visita solamente podía traer algo bueno.

En pocos días desembalaron modernos aparatos y establecieron un pequeño dispensario médico. Al principio con cautela, todo el poblado pasó por allí para someterse a una revisión. Remedios, vitaminas, vacunas, caramelos, fotos… La magia del progreso les cautivó: la civilización había llegado al corazón de la India.

Al cabo de un mes, los extranjeros empezaron a prometer prosperidad, ofreciendo llevar a los jóvenes a la ciudad y todos aceptaron. Fueron dieciocho jóvenes, hígados, riñones, pulmones, corazones de oro para el mercado internacional.

Susana Fontán Oñate (spfontan)

Micro ganador de Gigantes de Liliput, tema “corazón de oro”

 

Entradas relacionadas

Si hubiese hecho caso…

Si hubiese hecho caso…

Audiencia real

Audiencia real

…sin pecado concebida

…sin pecado concebida

Órbitas divergentes

Órbitas divergentes

Publicar un comentario

Tu email no será publicado. Campos obligatorios

*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>