Josep Piqueras (JPiqueras)

Cuando el durmiente despierta

Cuando el durmiente despierta

He estado en coma durante treinta años. De algún modo, podría decir que he viajado en el tiempo. Han muerto personas que estimaba, y las que sobreviven están tan cambiadas que las siento completamente extrañas. Yo mismo, ante el espejo, no me reconozco. Pero lo peor de todo ha sido el ver la televisión y utilizar ese ordenador que se conecta permanentemente a eso que llaman internet. No hay lugare... »

Magia nocturna

Magia nocturna

Tras una noche al sereno, el elixir alcanzaría todo su poder. –Hay un pequeño problema —le dijo la bruja—. Durante esa noche el cáliz atraerá hacia sí cuanta energía vital se halle a su alrededor. Debes cerrar las puertas y las ventanas de tu cabaña antes del anochecer y no moverte hasta la salida del sol. Su cuerpo pasó toda la noche a la intemperie. Le encontraron muerto, blanco como el mármol y... »

Pedro

Pedro

Surcaba el cielo como un cóndor de grandes alas, con los brazos abiertos. Se inclinó ligeramente y, dejando atrás las colinas y los valles, se fue acercando a la costa. Desde lo alto, los acantilados no parecían tan empinados. Vio un par de barcos de pesca luchando contra la marejada. Uno de ellos era, seguro, el de su padre. Aquella graciosa manera de sortear las montañas de agua era inconfundibl... »

Dafne y Apolo

Dafne y Apolo

¿Cuántos corazones había roto la bella Dafne retozando en las tranquilas aguas de su padre el río? Muchos, sin duda. ¿Pero qué decir de Apolo? ¿Cuántas mujeres y diosas le habían deseado? Incluso la calculadora e inteligente Atenea, o Artemisa, la diosa cazadora, lo hicieron en algún momento. Si esto es así, ¿por qué nos ha llegado la leyenda centrada en su deseo? ¿No pudo ser mayor el de ella? ¿O... »

¡Serás mía!

¡Serás mía!

La vi de vuelta a casa, cerca del tugurio del Lolo, el rey de la hierba. Verla y desearla fue todo uno. Durante varios días repetí mi visita. Cada tarde volvía a pasar por aquella esquina para, discretamente, adorarla y desearla. Algo me decía que no estaba hecha para un paria como yo y me confesé que aquello me estaba obsesionando. Decidí no volver a pasar por allí. ¡Pero qué débil es la voluntad... »

Ocurrió en verano…

Ocurrió en verano…

El abuelo miró a sus dos nietos. —Me vais a prometer que esto quedará como un secreto entre nosotros. Ni a una palabra a los mayores. —Lo prometemos. El abuelo suspiró. —Era una jovencita muy guapa y muy dulce. La conocí en las fiestas del pueblo. Yo estaba en la caseta del tiro al blanco, a punto de disparar, y la vi: media melena castaña, piel pálida, grandes ojos azules… Y me miraba, me sonreía... »

Paracelso

Paracelso

—Siempre creí que eso de la piedra filosofal de los alquimistas era una tontería. —Te digo que no lo es. Además, estoy a un paso de conseguirla. —¿No la tienes, pues? —Me falta un ingrediente. —¿Cuál ese ingrediente? —Uno muy especial… comprende que no puedo desvelarte mis secretos. —Lo comprendo, lo comprendo. Pero si no me vas a contar lo que llevas entre manos, ¿para qué me has llamado? —Te he ... »

Las joyas de la abuela

Las joyas de la abuela

La habitación estaba en penumbra. Juan y sus hermanas permanecían junto a la médium, con las manos unidas y los ojos cerrados, cuando de pronto notaron una corriente de aire y los cierres de las ventanas gimieron con un ruido metálico. La médium comenzó a temblar y detrás suyo se condensó lo que parecía el blanco espíritu de una mujer. El temblor de la médium se acentuó cuando la fantasmal figura ... »

El tren de la mina

El tren de la mina

Aquella era una zona minera montañosa en la que, según había leído, pocos años atrás se habían cerrado definitivamente las últimas explotaciones. Pasar la noche allí no era una buena idea. Así que subí a una colina cercana, esperando ver las luces de algún rancho o algún motel. Pero no vi luz alguna. Cuando me preparaba para regresar al coche vi un resplandor no muy lejano. Me dirigí hacia él ocul... »

Ocurrió en el Ática

Ocurrió en el Ática

Era aquella hora del atardecer en que, apagado el calor del día, apetece pasear por la campiña. Los verdes tallos del pasto parecen forma un mar con el que la brisa juega dándole movimientos extraños, como si ocultase seres misteriosos en su fondo vegetal. Un hombre joven, de anchas espaldas, y uno casi anciano caminan lentamente. Dirigen sus pasos hacia la próxima colina, en la que el perfil del ... »

Página 1 de 212