Microrrelato

Terapia redentora entre la bruma

Terapia redentora entre la bruma

Persuadido por la recepcionista del establecimiento de belleza al que había acudido, «Nuestro lema es la satisfacción del cliente», entre las distintas opciones regenerativas de la casa, solicitó un baño de vapor. Pretendía una limpieza cutánea con la que aliviarse tras años entregado a su trabajo. Gracias a las altas temperaturas, durante el tratamiento, se le abrieron los poros de la piel y al t... »

La gran regata de la Historia

La gran regata de la Historia

Ulises alza la mirada hacia lo alto del palo, allá donde el vigía escruta el horizonte. Mira de reojo a Magallanes y a Juan de la Cosa. —¿Tierra a la vista, Rodrigo? El de Triana niega con la cabeza y la ansiedad se apodera de toda la tripulación. Si la nave de Erik el Rojo y el capitán Cook les lleva la delantera, ni Cristóbal Colón el genovés podrá obrar la maravilla. Pedro de Andrés (Ultralas) ... »

Daniel el travieso

Daniel el travieso

Me encanta ver a los peces cambiar de color y hacer cabriolas en la pecera cuando les echo la pastilla roja del pastillero de mi abuelo; a veces uno o dos se quedan morados flotando en el agua, pero no importa, mamá compra más. A mi abuelo le pongo en su lugar un lacasito de cualquier color, él no entiende de colores, solo de posiciones. Hoy no tenía lacasitos, pero rebuscando, encontré una pastil... »

El cupón viajero

El cupón viajero

Nadie me elegirá al estar sujeto en un extremo del cordel que engalana el kiosco. Además exhibo una cifra sin linaje: no es un número primo ni capicúa, tampoco recuerda ningún hecho histórico ni la terminación es atractiva. Jamás estaré en la lista de los festejados. Así que agradezco el soplo de viento que me arranca de mi lugar. Ahora, empujado por el aire, ansío despertar la ilusión y la espera... »

Empatía laboral

Empatía laboral

Aún escuchaban los aplausos del interior de la carpa circense cuando, en la caravana camerino, Augusto se dispuso a limpiarse el rostro blanquecino con una toallita húmeda. El compañero hizo lo propio frente al espejo compartido durante años. Tras escuchar la voz ondulada del presentador que anunciaba la nueva función, Carablanca se quitó la peluca de fibra acrílica y la bola roja que había cubier... »

Vivir cada día

Vivir cada día

Cada día, caminantes intrépidos se juegan la vida por conseguir comida para ellos y los suyos. Es un país de Gulliver, donde enormes gigantes van de un lado a otro y amenazan con aplastar bajo sus pies a aquellos incautos, rezagados o despistados. Un país rodeado de altas e inaccesibles paredes que, algunas veces, es necesario escalar. Nadie dijo que vivir fuera fácil, ni tan necesarias de aplicar... »

Sucedió una mañana de abril

Sucedió una mañana de abril

Un niño apuntó con su tirachinas al gato que estaba en la tapia. El gato cayó rabioso sobre la cabeza calva de un panadero que se dirigía a su trabajo. Por esa causa no hubo pan la mañana siguiente y la profesora de ciencias naturales no pudo desayunar sus tostadas con mantequilla, así que sufrió un desfallecimiento y no pudo ir a trabajar. El director pidió a una sustituta que diera la clase, per... »

¿Me das fuego?

¿Me das fuego?

Me pidió fuego. Quedé cautivo de sus ojos grises, profundos, y del timbre oscuro de su voz, pero yo no fumo y no llevaba un encendedor o cerillas. Una ráfaga de aire levantó la tierra del suelo formando un remolino y  ella desapareció. Hace  cinco años que empecé a  fumar y que recorro insistentemente, una y otra vez, cada tarde, la calle en que coincidimos con la esperanza de encontrarla de nuevo... »

Memorias de África

Memorias de África

Un año, seis meses, dos semanas y cinco días hace que África me solicitó la separación; supuse que se arrepentiría. Por ello, admití las alusiones y corté con mis amigos, dejé de beber alcohol y fumar. Durante este tiempo, al no haber conseguido regresar con ella, acepté una cita con una amiga que hice en Facebook. Acordamos vernos en la puerta de un bar de tapas para cenar. A la hora exacta la vi... »

Sin nada que ocultar

Sin nada que ocultar

La sospechosa, conocida modelo, recibió al inspector tan solo cubierta por una toalla. —Perdone, agente: pase. Me daba una ducha. Enseguida estaré lista. Tome asiento. El imperturbable sabueso entró en la suite. Se sentó mientras su anfitriona, una vez cerrada la puerta del alojamiento, prescindía de la toalla y, completamente desnuda, pasaba a su lado. Se dirigió a uno de los costados de la cama,... »

Página 3 de 1012345»