Relato breve

El chico de los ojos azules

El chico de los ojos azules

Tengo que salir al patio a formar. Siento frío, hay mucha humedad en mi camastro. Mal duermo todos los días entre un mar de  recuerdos, arropado por  sábanas húmedas. Tengo los huesos calados y el cerebro enmohecido por la nostalgia. Viajo por la mente  a la velocidad de la luz, llego a mis orígenes, a aquella humedad especial, confortable y cálida del líquido amniótico. Salto unos años a la humed... »

Sin noticias de ella

Sin noticias de ella

La conocí en un foro de internet sobre ciencia ficción. Nuestra primera cita en aquel restaurante vegetariano, con la luz tamizada por las velas y el adagio de Barber  de  fondo, versó sobre alienígenas y zombis. Rebeca me hablaba con cierto aire de superioridad desde detrás de unas gafas de pasta negra que le conferían un aspecto de erudita en la materia. Yo la miraba  embelesado, tratando de ave... »

Finisterre

Finisterre

Costa da Morte 2021 Mi señora, Las olas que espuman las rocas, inexorables, son la única constante junto a este que te escribe. La espera se hace eterna, nada puede consolarme. Sentado en esta piedra, con la sola compañía del graznido de las gaviotas, espero tu regreso. A pesar del largo tiempo transcurrido sin noticias de ti, revivo una y otra vez junto a los demás avatares de mi prolongada exist... »

Laplana

Laplana

Bola tres amarilla lisa  a tronera media derecha. El polvillo de la tiza azul resbalaba incluso hasta los zapatos relucientes de Ernesto Laplana. Un ojo verde y otro azul. A lo Bowie, todo el mundo se lo decía. Como quien tiene un galgo y todo el mundo quiere acariciarlo. Tienes los ojos de Bowie. Sí, pero yo no soy glam, hermano. Yo soy Ernesto Laplana, cantante de la orquesta Los zafiros, que en... »

La ilustración de la viuda

La ilustración de la viuda

Santi vio a la señora Matilde guardar en las profundidades de su bolso los fascículos aún envueltos en el plástico. Se alejaba despacio del kiosco en dirección a su casa, arrastrando las zapatillas hasta la entrada del portal. Vivía tan cerca que no le hacía falta cambiarse de calzado salvo en los escasos días en que las nubes dejaban caer algo de lluvia sobre Ciluengos. —Ahí va de nuevo la pobre ... »

Un árbol para Navidad

Un árbol para Navidad

Cuando se acercaba la Navidad, mi padre acostumbraba a traer el mejor abeto de un lujoso vivero de la ciudad. Mis hermanos y yo lo decorábamos con bonitos y caros adornos. Al terminar, nos reuníamos todos y mi padre prendía la iluminación. Era algo digno de verse. Por desgracia, mi padre perdió su trabajo y tuvimos que mudarnos a un pequeño apartamento en un barrio humilde junto al cementerio. Él ... »

Miedo en las alturas

Miedo en las alturas

¡No es posible! ¡Son las siete! Voy a perder el avión. El viaje es importante. ¿Cómo es posible que se me olvidara conectar la alarma del reloj? Menos mal que dejé la cafetera preparada y falta de meter en la maleta un pijama y la máquina de afeitar. No me queda más remedio que hacer varias cosas a la vez: llamo a un taxi mientras me bebo un café negro sin azúcar y miro a través de la ventana para... »

Historia del pasado

Historia del pasado

La casa de Juan destacaba  en la ladera del monte por su tejado de pizarra a dos aguas y las molduras rojas de puertas y ventanas que rompían el  blanco monótono de los muros. La construyó su padre desoyendo los consejos de sus vecinos, que nunca se acercaban por esos parajes. Juan no lo entendía: aquel lugar con árboles y ricos pastos era ideal para una granja. Nadie quiso explicarle por qué los ... »

El sueño de Platón

El sueño de Platón

Durante un momento de ocio y de relajación, Platón se quedó profundamente dormido y su subconsciente viajó en sueños al futuro, quizá para mostrarle la influencia griega en los logros de la humanidad. Fue así como, tras un corto viaje entre las nubes, fue a caer en el centro de una ciudad española y comenzó a caminar por sus calles. Observó las formas poliédricas de los edificios: “Humm, fac... »

No despiertes los recuerdos

No despiertes los recuerdos

Como cada mañana, desde hacía unos cuantos, cada vez que se despabilaba, sentía un regusto metálico en el paladar y las mejillas estaban acartonadas. Los ojos que se reflejaban en el espejo estaban rojos, al igual que la nariz. No recordaba nada de sus sueños, solo que su despertar era amargo. Por más que intentaba recordar, en su vida no había nada que pudiera causar tales estragos. Ella era feli... »

Página 1 de 8123»