Tintero Virtual

El paraíso perdido

El paraíso perdido

Sem entró en la sala con el aguijón del frío de las losas en sus pies descalzos. La luz intensa, molesta en sus ojos habituados a la penumbra, le obligó a mantener la mirada baja. Sobre el estrado ante él, se materializó un avatar del Interventor Supremo, la inteligencia artificial alojada en el superordenador que todo lo gobernaba y a cuyos ojos cibernéticos nada podía esconderse. —Poesía, artícu... »

Primera y última crisis de Rafaelillo

Primera y última crisis de Rafaelillo

Rafaelillo nunca se dio cuenta de que había rebasado la cumbre y ahora bajaba por la ladera opuesta. Desde que quedó huérfano su vida poco a poco se fue aislando de la corriente mayoritaria. No era consciente del paso del tiempo. Tal vez no experimentó el envejecimiento porque nunca fue niño, ni joven, ni adulto. Su vida transcurría en un aislamiento social de tal calibre que las corrientes, las n... »

Hoy, precisamente hoy

Hoy, precisamente hoy

No todos los días se sienta una en el sofá durante más de dos horas, pensativa, sin más ocupación que observar a pequeños ratos  el desconchado recién descubierto en la pared. ¿Cuánto tiempo llevará ahí? ¿Qué lo habrá producido? Habrá sido Guille, cuando apoya la bici antes de salir con ella a la calle, o a lo mejor ha estado siempre ahí, tapado por alguna cosa de las muchas que se acumulan en un ... »

En El Retiro

En El Retiro

Ya me había alejado de toda actividad laboral. Me dedicaba a pasear y a leer el periódico plácidamente al sol. Vivía tranquilo, disfrutando, como siempre había hecho, de la naturaleza, pero ahora jubilado y achacoso. No contaba con que sería, precisamente, leyendo una noticia, como mi paz se vería alterada para los siguientes meses, o quizás años. El Ayuntamiento anunciaba que iban a comenzar los ... »

Sin palabras

Sin palabras

La tomó de la mano y la llevó hasta el borde de la cama donde la hizo sentar. Cuando volvió hacia él sus ojos de mirada perpleja, antes de que preguntase nada, le dijo: —Sí, soy yo, y comenzó a deslizar los dedos entre su pelo en una caricia que sabía que la tranquilizaba. Ella cerró los ojos y se quedó muy quieta. Tal vez fuese aquel mimo lo único que le quedaba de los recuerdos abandonados a sab... »

Cuatro escalones

Cuatro escalones

La misión había sido intensa, repleta de avances y retrocesos. Azul Alfa aguardaba tras un parapeto la oportunidad de doblar la esquina y abandonar el recodo de escalones blancos. Le pisaban los talones, podía escuchar sus chanzas y bravatas. Se le aceleró el pulso. Era el último de su equipo, lo lograría por los demás, se lo debía después de tanto apoyo y lealtad. Como cuando estuvo a punto de qu... »

Nunca es tarde

Nunca es tarde

El descenso por aquella escalera que se movía sola se me hacía eterno. No debió de durar más de tres minutos, pero a mí me parecieron tres días. Estaba mojada, tenía frío y miedo. Respiraba con dificultad. Lloraba. El estrés, la angustia y mantener la calma frente a los alumnos me había ayudado a sostenerme en pie, pero ahora que me sentía a salvo, me había derrumbado. Me agarraba a la escalera co... »

Viaje al paraíso

Viaje al paraíso

No había nada que gustara más a Abu que acudir al puerto a ver la llegada de los cruceros. Sentado en donde pudiera (una caja, un noray, el mismo suelo), el joven contemplaba cómo aquella inmensa mole metálica se deslizaba, solemne, hasta el muelle de atraque para, a continuación, vomitar ríos de pálidos turistas que, en parejas o en grupos, gorjeaban su ingenuo entusiasmo. Aquellos hombres y muje... »

Pedro

Pedro

Surcaba el cielo como un cóndor de grandes alas, con los brazos abiertos. Se inclinó ligeramente y, dejando atrás las colinas y los valles, se fue acercando a la costa. Desde lo alto, los acantilados no parecían tan empinados. Vio un par de barcos de pesca luchando contra la marejada. Uno de ellos era, seguro, el de su padre. Aquella graciosa manera de sortear las montañas de agua era inconfundibl... »

Materia orgánica

Materia orgánica

Soy la doctora del Val, forense del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses del Ministerio de Justicia. Paso el día entre cadáveres, peso y mido órganos, busco señales y marcas en los cuerpos, evidencias que conduzcan a alguna conclusión. Aunque ya casi estoy en los cincuenta no llevo muchos años en esta actividad, pero sí los suficientes como para haber visto el resultado de homicidios, s... »

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